Roborock QV 35A: una base que automatiza mucho, pero no todo
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El Roborock QV 35A no destaca solo por anunciar 8.000 Pa. Su diferencia práctica está en la estación: vacía el depósito del robot, repone agua, lava las dos mopas y las seca con aire. Esa automatización reduce el trabajo después de cada recorrido, pero no convierte el mantenimiento en algo inexistente. Sigue habiendo un tanque de agua sucia que vaciar, una bandeja que limpiar, una bolsa que sustituir y cepillos que revisar.
Es, por tanto, un robot pensado para quien quiere programar aspirado y fregado frecuentes sin intervenir a diario, siempre que disponga de espacio para una base grande y acepte preparar mínimamente el suelo. La evitación de obstáculos ayuda con objetos comunes, aunque el propio manual pide recoger cables y elementos de valor antes de empezar.

La estación automatiza el ciclo, no elimina las tareas sucias
Cuando termina una limpieza, el QV 35A puede descargar el polvo en la bolsa de la base, lavar las mopas, rellenar el pequeño tanque interno del robot y comenzar el secado. Durante una sesión también puede volver para lavar las mopas y reponer agua; la frecuencia se configura desde la aplicación.
Esta secuencia evita manipular el depósito de 330 ml después de cada pasada y reduce el riesgo de guardar las mopas húmedas. El secado se realiza con aire frío y su duración puede modificarse o desactivarse desde la app. No es instantáneo ni silencioso en todas sus fases: el autovaciado mueve aire a gran velocidad y la base necesita tiempo para secar los textiles.
La parte menos vistosa llega después. Roborock indica que la bandeja extraíble debe limpiarse con frecuencia, que el tanque de agua sucia necesita vaciado y que la bolsa desechable debe estar instalada para el autovaciado. También hay que rellenar el depósito de agua limpia. La estación espacia la intervención, no hace desaparecer la suciedad.

Antes de comprar, hay que encontrar sitio para la base
La estación mide aproximadamente 34 cm de ancho, 48,7 cm de fondo y 51,9 cm de alto. Roborock recomienda colocarla contra una pared, sobre una superficie dura y plana, con unos 90 cm libres en altura, 40 cm en anchura y 1,2 m por delante. Una alfombra bajo la base puede dificultar que el robot entre o salga.
También necesita un enchufe y buena cobertura Wi-Fi. El QV 35A solo admite redes de 2,4 GHz, no una red configurada exclusivamente en 5 GHz. Muchos routers emiten ambas bandas con el mismo nombre, pero si el alta falla puede ser necesario revisar temporalmente la configuración del router.
El robot mide 35 × 35,3 cm y alcanza 9,65 cm de altura. Esa última medida es la que conviene comparar con el hueco bajo camas, sofás y muebles; unos milímetros de margen sobre el papel pueden no bastar si el suelo es irregular o el mueble cede.
8.000 Pa es el máximo, no el ajuste obligatorio
La cifra de 8.000 Pa corresponde a la presión máxima de succión HyperForce. Resulta útil para pelo, juntas y alfombras, pero emplear siempre el nivel superior aumenta ruido y consumo de batería. El resultado tampoco depende solo de los pascales: intervienen el cepillo, el contacto con el suelo, la ruta y el número de pasadas.

Roborock SmartPlan puede ajustar potencia y caudal de agua según el tipo de habitación y superficie registrado. También es posible crear rutinas propias, repetir una zona concreta u omitirla de forma temporal. En una cocina, por ejemplo, tiene más sentido reforzar el paso después de comer que aplicar el máximo a toda la vivienda.
El cepillo principal es de goma con diseño en espiral y el lateral tiene forma de arco para reducir enredos. La marca comunica una certificación SGS de 0 % de enredos para el cepillo lateral bajo condiciones de ensayo. No implica que todo el sistema permanezca libre de cabello: el manual sigue indicando que se retire suciedad y pelo de los extremos del cepillo principal y que se revise periódicamente.

Las dos mopas giran y se elevan, con un límite
Los discos de fregado giran hacia dentro hasta 200 veces por minuto y el caudal de agua se ajusta desde la aplicación. Es una solución más activa que arrastrar un paño húmedo: combina rotación, contacto continuo y pasadas planificadas. Para manchas secas puede programarse una segunda pasada o reforzar solo la zona afectada.
Las mopas se elevan 10 mm cuando el robot detecta una alfombra. Esa separación está orientada a alfombras de pelo bajo; una alfombra gruesa puede seguir rozando el tejido húmedo. La aplicación permite definir estrategias por alfombra o marcarla como zona restringida para el fregado, una opción más segura cuando no se conoce bien la altura del pelo.

El agua limpia debe ser fría. Roborock desaconseja desinfectantes y pide utilizar únicamente su solución recomendada, en la proporción indicada, si se añade producto. Un exceso puede provocar deslizamiento o funcionamiento incorrecto. Las mopas también necesitan limpieza o sustitución cuando dejan de quedar en buenas condiciones, aunque la base las lave.
Reactive Tech reduce encuentros, pero no ve todo
La navegación principal utiliza LiDAR para escanear el entorno, construir el mapa y trazar recorridos por bordes y en zigzag. Puede guardar mapas de hasta cuatro plantas. Para trasladarlo entre niveles no hace falta mover la estación cada vez, aunque el lavado, vaciado y carga siguen dependiendo de regresar físicamente a ella.
Reactive Tech añade luz estructurada para reconocer y rodear obstáculos. Es una ayuda frente a zapatos, muebles y objetos de cierto tamaño, no una garantía ante cables finos, cordones, piezas pequeñas o líquidos. El manual pide retirar cables y objetos valiosos antes de limpiar, y recomienda una barrera física en zonas elevadas como un dúplex.

Las sugerencias de zonas restringidas son útiles cuando el sistema identifica un punto propenso a atascos, pero conviene revisar el mapa inicial y crear paredes virtuales propias alrededor de comederos, cables permanentes o muebles problemáticos. Un mapa bien configurado suele aportar más fiabilidad que confiar toda la decisión al reconocimiento automático.
La aplicación es parte del producto, no un complemento menor
Desde la app se administran habitaciones, niveles de succión, caudal de agua, frecuencia de lavado, comportamiento en alfombras, horarios y zonas excluidas. También admite rutinas, widgets, Apple Watch y accesos por voz mediante Alexa, Google Assistant o Siri.

Quien prefiera no depender del móvil puede iniciar una limpieza general desde los botones del robot, pero perderá buena parte de la personalización que justifica este modelo. SmartPlan, los límites virtuales y la programación por habitaciones requieren configurar la aplicación y mantener la conexión doméstica.
La batería es de 5.200 mAh. Si no alcanza para completar la superficie, el robot vuelve a la base, recarga y continúa donde lo dejó. El fabricante no ofrece en la ficha española una autonomía única aplicable a todos los modos, algo razonable porque potencia, fregado, tipo de suelo y número de retornos para lavar mopas cambian mucho la duración.
Qué incluye el “Set” debe comprobarse en la oferta
Roborock enumera para el equipo estándar el robot, la base multifunción con una bolsa preinstalada, la parte inferior de la estación, el cable, dos módulos de mopa y el manual. Algunas imágenes del QV 35A Set muestran bolsas adicionales y la oferta de Amazon puede agrupar recambios.
No daría por incluidos esos consumibles solo por la palabra “Set”. Antes de comprar conviene revisar el apartado exacto de contenido del paquete y distinguir entre elementos instalados, unidades de repuesto y accesorios mostrados únicamente para explicar compatibilidad.
Una buena elección si se compra por la base
El QV 35A encaja en viviendas con suelo duro, alguna alfombra de pelo bajo y necesidad de aspirar y fregar con frecuencia. También resulta atractivo en hogares con mascotas gracias al cepillo de goma, el lateral antienredos y el autovaciado configurable.
No lo elegiría si no hay un lugar adecuado para la estación, si la red doméstica no permite conectar dispositivos de 2,4 GHz o si predominan alfombras gruesas y objetos pequeños por el suelo. Reactive Tech y la elevación de 10 mm reducen problemas, pero no sustituyen una preparación básica del espacio.
La compra se justifica mejor por el ciclo completo —mapear, aspirar, fregar, lavar y secar— que por perseguir únicamente los 8.000 Pa. Su valor está en repetir ese ciclo con poca intervención diaria, aceptando una sesión periódica de mantenimiento para que la automatización siga funcionando bien.
Fuentes técnicas consultadas: ficha oficial española del Roborock QV 35A y manual oficial europeo. Las funciones disponibles pueden cambiar con la versión de la aplicación y el firmware.
