Xiaomi Smart Tower Fan 2: análisis de la app, el ruido y la limpieza
El Xiaomi Smart Tower Fan 2 tiene dos personalidades. Sin configurar nada, es un ventilador de torre con botones, cuatro velocidades, tres modos y oscilación. Al conectarlo a Xiaomi Home aparecen el ajuste fino de 100 niveles, los ángulos de giro configurables, las programaciones y las automatizaciones con otros dispositivos.
La pregunta importante no es si tiene muchas funciones, sino cuáles seguirás utilizando después de la primera semana. Este análisis se centra en esa convivencia diaria: instalación, control sin móvil, ruido según el ajuste, limpieza y dependencia real de la aplicación.

Antes de encenderlo: espacio, montaje y enchufe
El ventilador mide 101,4 cm de alto, pesa 3,5 kg y utiliza una base de 29 × 29 cm. Xiaomi compara la superficie ocupada con una hoja A4, aunque la base es algo más ancha y menos profunda que esa referencia. Conviene medir el hueco real y no quedarse solo con la idea de que “ocupa como un papel”.
La caja incluye la base en dos piezas, dos tornillos M5 y una llave hexagonal, por lo que hay un montaje inicial. El cable mide 1,6 metros. Si la ubicación prevista queda lejos de una toma, es mejor detectarlo antes de colocar la base y orientar la salida de aire.
Su ranura vertical de 0,6 metros distribuye el flujo a distintas alturas. Eso permite recibir aire tanto sentado en un sofá como cerca del suelo, pero los 101 cm hacen que no sea especialmente cómodo de guardar en un armario bajo al terminar el verano.

Qué puedes controlar sin instalar Xiaomi Home
Los botones superiores permiten utilizar los tres modos principales —directo, natural y suspensión— y las cuatro velocidades físicas. Es decir, el ventilador no queda inutilizado si no quieres conectarlo al wifi o si el teléfono no está disponible.
Esta parte es importante porque separa las funciones esenciales de las inteligentes:
- Modo directo: mantiene un flujo más constante.
- Modo natural: introduce variaciones irregulares para evitar una corriente uniforme.
- Modo suspensión: prioriza un funcionamiento suave y apaga automáticamente los indicadores luminosos.
- Cuatro velocidades: cubren los ajustes básicos desde el propio aparato.

Si solo necesitas encenderlo, elegir modo y ajustar intensidad, el panel es suficiente. La compra no debería depender de la app para cubrir esos usos cotidianos.
Qué aporta de verdad la aplicación
Xiaomi Home amplía el modo directo hasta 100 niveles. No son 100 velocidades mecánicas independientes: la propia Xiaomi explica que los cuatro niveles del panel equivalen aproximadamente a los niveles 1, 35, 70 y 100 de la aplicación. El móvil permite escoger los puntos intermedios.
Ese ajuste fino tiene valor si una velocidad física resulta escasa y la siguiente demasiado intensa, especialmente cerca de una cama o un escritorio. También se pueden elegir ángulos de barrido dentro de los 150 grados máximos, programar horarios y utilizar el teléfono como mando.

Las automatizaciones por temperatura requieren, según Xiaomi, un termohigrómetro u otro dispositivo compatible con función de puerta de enlace Bluetooth Mesh, que se vende por separado. El ventilador conectado por sí solo no convierte automáticamente cualquier habitación en un sistema regulado por temperatura.
La conexión utiliza wifi de 2,4 GHz. Durante la configuración conviene comprobar que esa banda esté activa en el router y que el móvil pueda comunicarse con ella. Es una fricción puntual, pero relevante para quien compra el modelo principalmente por sus funciones inteligentes.
150 grados y 10 metros: qué dicen realmente las pruebas
La oscilación máxima es de 150 grados, útil para repartir aire por un salón o cubrir varios asientos. La marca anuncia además un alcance de 10 metros, pero añade una condición concreta: la prueba se realizó en modo directo, nivel 4, y a esa distancia la velocidad del aire no bajó de 0,3 m/s.
Por tanto, “10 metros” no significa que a esa distancia llegue la misma intensidad que junto al ventilador. Indica que el laboratorio todavía detectó movimiento de aire bajo el ajuste más alto. Para uso personal será más razonable colocarlo bastante más cerca.
El caudal máximo publicado es de 494 m³/h. Como cualquier ventilador, mueve aire y puede mejorar la sensación térmica, pero no reduce la temperatura ambiental como un equipo de aire acondicionado.
El ruido cambia mucho entre mínimo y máximo
Xiaomi declara 28,7 dB(A) en modo directo, nivel 1. También publica un máximo medido de 59,7 dB(A) en el nivel 4. Presentar solo la primera cifra daría una imagen incompleta: entre dormir con una brisa suave y pedir el máximo caudal hay una diferencia acústica considerable.
Para un dormitorio, el dato mínimo es prometedor y el apagado de los indicadores evita luz innecesaria. Para combatir calor intenso desde lejos habrá que subir la velocidad y aceptar más sonido. La elección no es entre “silencioso” o “ruidoso”, sino entre intensidad y ruido en cada situación.

Seguridad infantil: ayudas concretas, no vigilancia
Las aberturas de salida miden 6,9 mm y el aparato incluye bloqueo infantil. El adaptador entrega 12 V después de transformar la corriente. Son decisiones de diseño útiles en una casa con niños, pero no sustituyen la supervisión: Xiaomi indica que los menores deben usarlo bajo vigilancia y que los menores de tres años deben mantenerse alejados.
La base necesita una superficie estable y despejada. También conviene evitar que el cable quede en una zona de paso o donde pueda tirarse de él, aunque la torre tenga rejillas estrechas y bloqueo de controles.
La limpieza es mejor de lo que suele parecer en una torre
El polvo acumulado en la rejilla y el impulsor reduce la calidad del flujo y complica el mantenimiento de muchos ventiladores de torre. En este modelo, Xiaomi documenta un desmontaje en cuatro pasos:
- Desenchufar el aparato y retirar los tornillos de la rejilla trasera.
- Extraer la rejilla.
- Soltar la base del impulsor y retirarlo.
- Limpiar, secar por completo y volver a instalar las piezas.

Que sea desmontable no significa que haya que abrirlo sin consultar el manual. Hay tornillos y un impulsor que deben quedar bien fijados. La ventaja es poder acceder a las zonas donde el polvo se acumula, en vez de limitarse a pasar un paño por fuera.
Cinco comprobaciones antes de decidir
- Mide 101,4 cm: encaja bien a la vista, pero necesita un lugar de almacenamiento alto.
- La base es de 29 × 29 cm: comprueba el espacio junto al sofá, cama o escritorio.
- La app mejora el control, no lo hace posible: los modos y cuatro velocidades siguen disponibles en el panel.
- Las automatizaciones pueden requerir accesorios: el control ligado a temperatura depende de dispositivos compatibles adicionales.
- El ruido depende del nivel: pasa de 28,7 dB(A) en el ajuste mínimo probado a 59,7 dB(A) en el máximo medido.
Veredicto sobre el Xiaomi Smart Tower Fan 2
Este Xiaomi tiene sentido para quien quiere ajustar con precisión cómo y hacia dónde recibe el aire. Los 100 niveles y los ángulos configurables son ventajas reales si vas a usar Xiaomi Home; para quien evita aplicaciones, sigue quedando un ventilador funcional con tres modos y cuatro intensidades.
Sus puntos más convincentes son menos vistosos que la etiqueta “smart”: una oscilación amplia, cifras acústicas documentadas en mínimo y máximo, controles físicos y acceso al impulsor para limpiarlo. Las principales fricciones son el montaje inicial, la configuración wifi de 2,4 GHz y los accesorios necesarios para algunas automatizaciones.
Lo elegiría para un dormitorio o salón donde se valore el ajuste fino y vaya a permanecer instalado durante el verano. Si buscas un aparato pequeño para mover continuamente, un mando tradicional o no quieres configurar dispositivos conectados, parte de su precio y complejidad perderá sentido.
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